Las cojeras pueden tener origen traumatológico o no.
En las cojeras de origen traumatológico el problema puede ser por los músculos o tendones, por las articulaciones o por los huesos. Por ejemplo, una fractura, una luxación, una tendinitis o una contractura...
Las cojeras no traumatológicas pueden ser consecuencia de enfermedades neurológicas, metabólicas, parasitarias... Son algo más complicadas, y hay veces que más que cojera en si lo que notamos es que camina de forma extraña. Por ejemplo, cojera por Leishmania, por un síndrome de cauda equina, un hipotiroidismo...
El tratamiento o la solución al problema depende del tipo de cojera, su localización, su grado... Varía desde la medicación (anti inflamatorios, condroprotectores, analgésicos...), el reposo, la rehabilitación, la cirugía... Es muy importante el control de peso en los animales con problemas de cojeras, debemos mantenerlos en su línea o incluso un poco por debajo de su peso ideal.
